Son las 5 de la madrugada, apuramos la noche. ¿Qué pasa si cuando encienden las luces de la discoteca estás sola? Pues nada, para casa y tan contenta, ¿no? Eso está bien dependiendo de tus expectativas. Si sales con la idea de reír y pasarlo bien y lo has hecho, pues te vas con tu dolor de pies a dormir tan tranquila, por supuesto que si el de la camiseta blanca te hubiera hecho caso hubiera sido una noche redonda pero… (Ya veremos la semana que viene).
Pero, ¿qué pasa cuándo hemos puesto toda nuestra energía en conseguir un rollo, pareja, sexo….? Pues la noche se tuerce y llega el momento de la desesperación.
Todo este preámbulo es para explicaros mi discusión esta mañana con una de mis amigas. Nos estábamos despidiendo, yo con mi dolor de pies para casa, a otra la habíamos dejado acompañada…Cuando veo que saca el móvil del bolso.
Pues la chica iba a llamar a un ex. Os podéis imaginar para que. Le intenté explicar que si a mi un tío me llama a las 6 de la mañana lo mando a la M…
” ¿Por qué?” me decía. “Por que si te llaman a las 6 eres la última opción, el último recurso, no han encontrado nada mejor…solo por orgullo y amor propio le colgaría.”
No me hizo caso y él vino a buscarla.